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Rayuela - 44

Era cierto que Traveler dormía poco, en mitad de la noche suspiraba como si tuviera un peso sobre el pecho y se abrazaba a Talita que lo recibía sin hablar, apretándose contra él para que la sintiera profundamente cerca. En la oscuridad se besaban en la nariz, en la boca, sobre los ojos, y Traveler acariciaba la mejilla de Talita con una mano que salía de entre las sábanas y volvía a esconderse como si hiciera mucho frío, aunque los dos estaban sudando; después Traveler murmuraba cuatro o cinco cifras, vieja costumbre para volver a dormirse, y Talita lo sentía aflojar los brazos, respirar hondo, aquietarse.

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Rayuela - 31

¿Dónde huir? Tibio vacío, ingrávida somnolencia retiene aquí mi presencia, toda moroso albedrío, en este salón tan frío reino del tiempo tirano. ¿De qué nos sirvió el verano, oh ruiseñor en la nieve, si sólo un mundo tan breve ciñe al soñador en vano?   Luis Cernuda

Rayuela - 36 - Rayuela...

La rayuela se juega con una piedrita que hay que empujar con la punta del zapato. Ingredientes: una acera, una piedrita, un zapato, y un bello dibujo con tiza, preferentemente de colores. En lo alto está el Cielo, abajo está la Tierra, es muy difícil llegar con la piedrita al Cielo, casi siempre se calcula mal y la piedra sale del dibujo. Poco a poco, sin embargo, se va adquiriendo la habilidad necesaria para salvar las diferentes casillas (rayuela caracol, rayuela rectangular, rayuela de fantasía, poco usada) y un día se aprende a salir de la Tierra y remontar la piedrita hasta el Cielo, hasta entrar en el Cielo (Et tous nos amours, sollozó Emmanuèle boca abajo), lo malo es que justamente a esa altura, cuando casi nadie ha aprendido a remontar la piedrita hasta el Cielo, se acaba de golpe la infancia y se cae en las novelas, en la angustia al divino cohete, en la especulación de otro Cielo al que también hay que aprender a llegar.

Rayuela - 96

«Si toutes les filies du monde / voulaient se donner la main / tout autour de la mer / elles pourraient faire une ronde. / Si tous les gars du monde / voudraient bien être marins / ils feraient avec leurs barques / un joli pont sur l’onde. / Alors, on pourrait faire / une ronde autour du monde/ si tous les gens du monde / voulaient se donner la main.